No falla. Llegamos a la época navideña y en los dichosos grupos de Whatsapp del colegio (de los que ya hablaré seguramente otro día aunque oficialmente no esté en ninguno de ellos) aparece el comentario:
“Vamos a hacer un regalo de Navidad a la profesora, no?”
Pues si fuera por mi, no. Lo siento. Y no porque no esté contento con el trabajo que hacen; al contrario, estamos encantados. Simplemente pienso que ya cobran por hacer lo que hacen. Al fin y al cabo es su trabajo, no?
El tema de los regalos es superior a mi… es algo que me parece tremendamente injusto, tanto con otras profesiones como entre profesores y profesoras del mismo colegio; por un lado, prácticamente a nadie le hacen regalos por su trabajo y se considera el sueldo como recompensa suficiente; por el otro, no me parece bien que una profesora pueda recibir una cajita de bombones y su compañera de curso reciba una caja experiencias de más de 100 euros. Y no tengo dudas de que se dan ambos casos.
