Mostrando entradas con la etiqueta pareja. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pareja. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de octubre de 2016

10 años MyO





Hoy hace 10 años de este fantástico día. 10 años de buenos momentos salpicado con algunos no tan buenos. 10 años de camino conjunto en el que hemos construido una familia. Nuestra familia.

10 años que fueron el punto de partida a todo lo que ha venido después; lo más importante, haber tenido dos hijos que nos traen de cabeza pero que nos la hacen perder de felicidad.

10 años superando obstáculos juntos y alcanzando metas. Paso a paso, con humildad, con respeto y aprendiendo cada día.

10 años aguantándome. 10 años aguantándote. 10 años aguantándonos... pero siempre juntos.

10 años que son los 10 primeros años de muchos más.

Felicidades. 

T'

miércoles, 13 de julio de 2016

Momentos de uno... y de dos

Vamos de bólido, sincronizando relojes, corriendo de un lugar a otro, dedicando una parte importante del día a trabajar y la otra a nuestros hijos y su órbita y así, de un plumazo, nosotros dejamos de existir pasamos a un segundo plano y muchas veces nos sentimos agobiados, sobrepasados por la situación y buscando un poco de aire.

Afortunadamente lo normal es que, si nos ponemos a analizar nuestro día, veamos que no es del todo cierto; en mayor o menor medida, los adultos, juntos o separados, buscamos un hueco para tener nuestro momento.

Mi momento del día comienza a eso de las 22.00 (si todo va como debería); todos duermen, la faena de la casa está abandonada controlada y, por fin, me puedo sentar en el sofá un rato justo antes de hacer La ronda nocturna. Es en ese rato en el que todo está en silencio cuando reviso cosas que han quedado pendientes durante el día, preparo algo para los blogs (por si no lo recordáis, también tengo otro blog dedicado a actividades y viajes en familia: www.conpequessepuede.com), veo algo en la tele si me interesa o cualquier otra actividad que me venga en gana.

El momento del día de la supermami es por la tarde, cuando llega de trabajar a eso de las 15.00… desde que acaba de comer hasta las 16.30 lo dedica a ver alguna serie, leer algo o, por qué no, descansar sin ningún objetivo más que ese… disfrutando de una tranquilidad que se verá dilapidada en pocas horas.




Eh, un momento! Si nosotros dos juntos formábamos una pareja! Pues tendremos que dedicarnos un rato, no? Entre semana esos momentos se reducen al poco rato que coincidimos sin niños cuando están ya acostados y andamos recogiendo bártulos, así que no es de lo más glamouroso… Nuestros momentos, si no hay compromisos sociales de por medio, los tenemos las noches de los fines de semana; sofá, cena tranquila tras la tempestad... quizás alguna copa… Incluso, en algunos momentos muy puntuales, recurrimos a tíos / abuelos para dedicarnos una celebración especial o ir al cine a ver una película que no sea infantil.




No podemos ser durante 24 horas únicamente padres, así que por nuestro bien mental y personal, en algunos momentos debemos dedicarnos ratos a nosotros mismos. Es difícil encontrarlos, pero eso no quiere decir que no existan.


¿Y para vosotros, cuándo es ese momento del día?

viernes, 7 de agosto de 2015

De embarazos frustrados o complicados

Hace pocos días se hizo público que Mark Zuckenberg va a convertirse en padre; lo normal sería que esa fuera la noticia. Sin embargo, llamaba la atención otro detalle: explicaba que, antes de producirse ese embarazo, habían sufrido 3 abortos naturales.

Hablar de un embarazo que no lleva a término parece un tema tabú y no debería ser así porque pasa más veces de las que nos imaginamos. Es por eso que me he decidido a hablar de nuestra experiencia.

Nosotros también tuvimos un embarazo que no fue bien, y el bueno tardó demasiado mucho en llegar. Todo sucedió en el año 2010, antes de que llegara a nuestras vidas la HermanaMayor. Nos pusimos en busca del bebé muy ilusionados y con muchas ganas (y quién no!). A los 4 meses el test daba positivo. ¡Casi ni nos lo podíamos creer! a nosotros?!??! A los 4 meses lo habíamos conseguido?!?!? Parecía imposible cuando la vida siempre nos ha puesto las cosas bastante difíciles… Estábamos encantados!

Por aquel entonces la supermami (aún sin ese título) no tenía mutua privada; somos férreos defensores de la sanidad pública y nuestra intención era la de hacerlo todo por la Seguridad Social. Eso implicaba que no íbamos a saber nada del estado hasta la primera ecografía, a los 3 meses. Tampoco debería haber problema, no? Estas cosas casi siempre iban bien, verdad? Por si fuera poco, la ilusión nos hizo ser incautos y antes de este control ya se lo habíamos dicho a los padres: Error.

El día de la primera ecografía, con los nervios propios de la situación pero muy ilusionados fuimos hacia el hospital. Cuando comenzaron a hacernos la ecografía, el semblante de la persona que nos la hacía cambió; llamó a alguien para que echara un vistazo: 'Algo no va bien', escuchamos decir. A partir de aquí nos quedamos un poco en shock: en la bolsa no había embrión.


Primer test positivo

Nos explicaron todo con mucho detalle y nos dieron las instrucciones a seguir: pocos días después le harían un legrado a la frustrada no-mamá.

Salimos del hospital completamente descolocados; eso no entraba en nuestros planes. No obstante, la vida seguía y había que mirar hacia delante. Lo volveríamos a probar.

Nos fuimos de viaje (ya estaba previsto) y continuamos con nuestra vida; a los dos meses aproximadamente (había que pasar una cuarentena tras la operación), volvíamos a emprender la búsqueda. Esta vez no íbamos a esperar a los 3 meses para la primera radiografía: cogimos una mutua privada.

La situación era algo diferente, había aparecido en la ecuación una presión que antes no teníamos. Una presión que no tenía sentido, porque nos la autoimponíamos nosotros, pero que ahí estaba dando por saco. Además, esperábamos que fuera más o menos igual de rápido que la vez anterior. De nuevo, error.

Los meses pasaban y la situación no cambiaba. A los 11 meses de estar probando me hice una prueba de fertilidad: mis bichitos no eran para llevarlos a una olimpiada, pero bueno, tampoco parecía haber más problema. Días después la súpermami se hizo un contraste (histerosalpingografia) para valorar posibles problemas. Esa era la última prueba a la que nos íbamos a someter; a partir de ese momento tocaría tratamiento de fertilidad o valorar otras opciones. Pero no hizo falta. Después de esa última prueba, y sin la presión autoimpuesta porque ya estábamos al final del camino, el milagro sucedió.

Tocaba esperar algunas semanas en las que pasamos muchos nervios antes de saber si todo estaba bien. Cuando fuimos a la primera ecografía (a las 7 – 8 semanas) lo primero que vimos es que en la bolsa había algo. Al poco, nos pusieron los latidos del corazón: Todo estaba correcto.


Todo bien! Por fin!


Un año para conseguirlo tras un intento fallido. Tiempo desde que nos pusimos a ello: 18 meses. El proceso de búsqueda del bebé fue muy duro psicológicamente y estuvimos tentados de tirar la toalla en más de una ocasión. Al final, como muchas veces en nuestra vida, las cosas se nos ponen más difíciles de la cuenta. Pero lo conseguimos.

No es cierto esa imagen que se da de que 'todo ha ido súper bien', 'nos quedamos a la primera' y es lo que quiero mostrar con este post. No sé bien por qué pero muchas veces no se explica que no todo es tan bonito, y al igual que otras cosas, hay que enseñar las dos caras de la moneda, ¿verdad?