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martes, 19 de enero de 2016

Colecho... ¿Bueno o malo?

 
¿Duerme con vosotros? No os lo vais a poder sacar de la cama nunca.
 
Esta frase no es extraña para aquellos padres que practicamos el colecho. En el post de hoy os voy a explicar un poco nuestra experiencia: con la HermanaMayor (ya más que pasada) y con el HermanoMenor (en pleno proceso).
 
Diferentes alternativas de colecho :P
 
 
Os puedo decir, basándome en nuestra propia experiencia, que la afirmación con la que empiezo el post no es cierta; practicamos el colecho con nuestra hija mayor (4 años) y ahora mismo, mientras escribo, duerme plácidamente en su habitación, en su cama, sola, y todo ello sin crisis ni traumas de por medio.
 
El otro día aparecía un artículo escrito (este) en el que explicaba por qué era mejor no hacer colecho y se armó un poco de revuelo en las redes sociales, al que me sumo yo con este post. Una de las razones que más llamaba la atención de ese artículo es que precisamente hay multitud de beneficios demostrados (tenéis ejemplos aquí) y hasta la UNICEF lo recomienda.
 
En casa siempre lo hemos practicado. Desde el primer día que somos padres. Y estamos vivos… cansados pero vivos. Al final, lo que importa realmente es que todos podamos descansar, y si para ello tenemos que dormir juntos, pues dormiremos juntos ¿Qué conseguimos dejando llorar a nuestro pequeño o forzándolo a que se tiene que quedar en su cama si no se siente seguro o necesita tener cerca a sus padres? Básicamente que él pasa un mal rato y que no descansa… ni nosotros.
 
¿Nos gusta practicar el colecho? No nos molesta, aunque es innegable que el hecho de que cada uno duerma en su cama es más cómodo. Cuando el HermanoMenor está con nosotros el que duerme a pierna suelta es él. Nosotros nos agarramos para no caernos de la cama apañamos a su alrededor (o debajo suyo). En cualquier caso tenemos claro que si quiere estar con nosotros es de lo más normal… ya irá durmiendo cada vez más en su cama, tal y como hizo la HermanaMayor en su día.
 
 
 
Así pues, aquellos que tengáis dudas en practicar el colecho no os preocupeis, que no pasa nada. Lo hemos vivido y sí que se pueden sacar de la cama!
 
P.D.: Ah, y no es para tanto lo que he comentado antes; si el pequeño no se despierta mientras está con nosotros no dormimos tan mal :P

martes, 29 de septiembre de 2015

Despertares nocturnos 2.0: El retorno

Uno de los primeros posts que escribí fue sobre los despertares nocturnos (es éste)... y también es uno de los más leídos de todos los que he publicado. Está claro que es un tema que preocupa bastante, sobretodo a los padres novatillos. Ya cuando has pasado por esto una vez, te lo tomas de otra manera :P. Hoy me he decidido a hacer la versión 2.0 y explicaros nuestra nueva experiencia en este ámbito.

Justo cuando la HermanaMayor ya no se despertaba y parecía que íbamos a poder dormir noches enteras de forma habitual (tras 3 años sin hacerlo salvo contadas excepciones) no se nos ocurre otra cosa que tener otro hijo.

Hace pocos días que el enano cumplió su primer añito... y nosotros nos hemos cargado en la mochila del sueño perdido otra temporada más de dormir fatal. No tanto porque le cueste dormirse (como le pasaba a la mayor), sino por las veces que puede llegar a despertarse.

Sabemos que la teoría -y nuestra experiencia previa- dice que los despertares son habituales hasta los 3 años (la HermanaMayor lo cumplió a rajatabla). Si no ando equivocado, juraría que el pequeñajo no ha dormido una noche entera en su corta vida. De todas formas, no pasa nada! Nosotros no vamos a forzarlo, ni a hacer ninguna barbaridad, ni a practicar el método tortura Estivill, pero jolín, a nadie le amarga un dulce, no? Que si nos regala una noche entera no pasa nada!

Hasta hace no mucho, cuando se despertaba por la noche la única forma de calmarlo que existía era darle el pecho (yo no, su madre), y aunque no pasa nada por ello (acaba en nuestra cama la mayoría de las veces que nos reclama), la supermami ya estaba en plan mombie (definicion aquí) porque tranquilamente puede tener más de 3 despertares durante la noche. Ahora, por suerte, hemos conseguido que se calme si voy yo... pero no funciona siempre. Muchas veces llora durmiendo y basta con tocarlo o acariciarlo, otras con cogerlo y darle el chupete para que se calme, otras en darle agua... Cuando no sirve nada de esto, nos lo llevamos a la cama y la teta hace el resto ¿Para qué estar pasándolo mal cuando podríamos estar todos durmiendo?

Como poca cosa podemos hacer para cambiar esta situación y es el muchachito el que la debe arreglar, nos iremos a dormir cada noche deseando que sea esa en la que haga el cambio. Lo mismo nos sorprende y es hoy cuando nos regala una noche ‘del tirón’.

¿Cómo lleváis vosotros esas pausas entre vuestros felices sueños?
 

martes, 11 de junio de 2013

Despertares nocturnos!

Últimamente llevamos unos días algo ajetreados. O quizás es mejor decir que llevamos unas noches algo ajetreadas: Desde que la enana se puso enferma por última vez (esta vez ha tenido que tomar antibiótico ya que no era un simple resfriado, tenía anginas) parece que hemos vuelto atrás en el tema del dormir.

Hasta ese momento parecía que la cosa ya estaba bastante bien encaminada; se dormía solita, relativamente rápido y se despertaba 'alguna noche', aunque era habitual que varias noches por semana las hiciera 'del tirón'. Parecía que, por fin, estábamos avanzando (tras más de año y medio :P).

No obstante, llegó la enfermedad... dichosa enfermedad! Evidentemente, los días que la pobre estaba malita se despertaba a menudo, no se encontraba bien. Luego llegó el antibiótico y pareció que la cosa mejoraba, aunque no se ha vuelto a recuperar del todo. Sin ir más lejos, el pasado fin de semana se despertó 4 ó 5 veces por la noche. Y no se despierta calmada, precisamente... grita con todas sus fuerzas llamando a su madre o pidiendo salir de la cuna.

Esta situación me ha llevado a buscar más información del tema; ¿Qué pasa con el tema del dormir? ¿es normal? ¿se puede hacer algo?



La primera pregunta que nos hicimos es: ¿Es normal que se despierte tanto?

La respuesta, según múltiples expertos es tajante: Sí! Hasta los 3 años es bastante normal que los niños se despierten. Los bebés deben regular su reloj corporal y esto se hace de forma progresiva... Además, también hay que tener en cuenta otros factores puntuales, como pueden ser, por ejemplo, la salida de los dientes.


¿Hay que hacer algo al respecto?

Pues en principio no; normalmente se trata de un proceso gradual que, en función de cómo es el niño o la niña, tardará más o menos tiempo en parecerse más a 'nuestra forma de dormir'. De hecho, multitud de estudios demuestran que todos los humanos nos despertamos varias veces por la noche, aunque muchas veces no nos damos ni cuenta. Por eso es cuestión de tiempo que nuestros pequeños acaben dominando la técnica (a nosotros no nos enseñó nadie, verdad? ;))


¿Y entonces...?

Pues me temo que lo único que podemos hacer es tomárnoslo con calma y tranquilidad. Sé por propia experiencia que es complicado, sobretodo cuando van pasando los días y se va acumulando el cansancio, pero por algo nosotros somos adultos y ellos no :P. Hemos de intentar no perder los nervios y, si ya son algo más creciditos (como la nuestra, que ahora cuenta con 20 meses), ya se les puede comenzar a explicar que no pasa nada, que no está sola... a nosotros parece que nos funciona y se relaja antes (de momento no evita que se despierte, pero al menos se duerme rápido).

¿Y el Método Estivill?

Hay gente que opinará que, llegado a estas situaciones, es conveniente utilizar el famosísimo 'método Estivill'. Yo nunca diré de utilizar este método porque me considero claramente anti-estivill. Lo siento, lo considero una atrocidad. Además, mucha de la gente que lo ha aplicado o el propio método afirma cosas que no me puedo creer cosas como:

- Los niños tienen que aprender a dormir: Pero si se duermen solitos en el pecho de su madre, en el cochecito...

- Hay que relajar a los niños sin 'tocarlos': Ni que tuvieran alguna enfermedad contagiosa. Precisamente, hay numerosos estudios que hablan de lo beneficioso que es para los niños el contacto físico.

- Al final se duermen solos: Claro, de puro agotamiento o porque, pobrecitos, acaban entendiendo que no sirve de nada llorar, que nadie va a acudir a su llamada.

- Te están 'tomando el pelo': Un niño no tiene malicia, por favor! Qué sabrán ellos de estas cosas (por suerte)... lo único que quieren es estar con gente conocida y que les hagan 'arrumacos'. Será que a nosotros no nos gusta que nos hagan esas cosas...


Para acabar

Paciencia. Creo que es la palabra clave. Nadie dijo que esto fuera fácil y lo vemos cada día, pero al final, cada época tiene su 'encanto' y esas noches complicadas compensan con una sonrisa radiante al despertarse por la mañana.